Orientación educativa
Duelo y Adolescencia
Los conceptos de duelo, identificación/ identidad y narcisismo, son seguramente los que mejor definen, aunque no agotan, la comprensión del proceso adolescente. Así mismo, son numerosas las opiniones, desde el punto de vista psicoanalítico que entienden el final de la adolescencia cuando el proceso de duelo que implica el crecimiento y la asunción de una identidad, ha concluido. Otros autores incluso consideran que toda la llamada crisis de adolescencia debe ser entendida como un proceso de duelo, y que es precisamente el trabajo de elaboración del mismo lo que hace tan penoso, arduo y complicado el transitar del ser humano por esos años que están comprendidos entre el inicio de la pubertad y la juventud.

Los procesos que suceden en el duelo se han dividido
en tres etapas:
1- La negación: mecanismo por el cual el sujeto rechaza la idea de pérdida, muestra incredulidad, siente ira.
2- La resignación, en la cual se admite la pérdida y sobreviene como afecto la pena.
3- El desapego, en la que se renuncia al objeto y se produce la adaptación a la vida sin él.
Volviendo a Aberastury, el adolescente tenía que superar tres duelos para convertirse en adulto:
1- El duelo por el cuerpo infantil: el adolescente sufre cambios rápidos e importantes en su cuerpo que a veces llega a sentir como ajenos, externos, y que lo ubican en un rol de observador más que de actor de los mismos.
2- El duelo por el rol y la identidad infantiles; perder su rol infantil le obliga a renunciar a la dependencia y a aceptar responsabilidades. La pérdida de la identidad infantil, debe reemplazarse por una identidad adulta, en ese transcurso surgirá la angustia, que supone la falta de una identidad clara.
3- El duelo por los padres de la infancia: renunciar a su protección, a sus figuras idealizadas e ilusorias, aceptar sus debilidades y su envejecimiento.
4- Aberastury añade un cuarto duelo, al que parece otorgarle menor entidad, el de la pérdida de la bisexualidad de la infancia, en la medida en que se madura y se desarrolla la propia identidad sexual. Propone también que la inclusión del adolescente en el mundo adulto, requiere de una ideología que le permita adaptarse o actuar para poder cambiar su mundo circundante.

muy buena información
ResponderEliminarla informacion es muy concreta :)
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